El periódico hace mucho más

Hoy haciendo un poco de memoria y leyendo on-line “El Universal”, yo lo leo desde que aprendí a hacerlo, hace tanto tiempo que no recuerdo cuándo y como llegó a mi un ejemplar de este diario, supongo que en la casa, mi abuelita, mi mamá o alguno de mis tíos lo compraba así pues vienen a mi mente los recuerdos, una revista, un periódico o un libro no sólo sirve para informarnos del mundo en que vivimos.
Mi madre había enviudado desde que éramos niñas, mi hermana tenía ocho años, yo tres y mi hermano menor un año, cuando mi padre falleció en un accidente de transito en la carretera libre México-Pachuca; así que crecimos al amparo y protección de mi abuela materna, en lo que mi madre trabajaba para sostenernos.
Como ya saben que el tiempo vuela, no paso mucho tiempo para que llegara la juventud y dada la difícil situación económica por la que atravesábamos no tuvimos más remedio que salir de la escuela y enfrentarnos al mundo y a la realidad, tanto por necesidad, como porque no sabíamos que las mujeres podíamos llegar a ser profesionistas, la verdad debo confesar mi ignorancia en cuanto al conocimiento de carreras profesionales, la verdad yo pensaba que lo mejor y lo máximo en mi tiempo era ser Secretaria Ejecutiva y digo Ejecutiva porque son las que están a nivel de alta dirección, y no por menospreciar a una secretaria, yo lo soy y me siento muy orgullosa de ello, sino porque mi ignorancia en ese entonces era mayor, tal vez y sólo tal vez hubiera sido diferente mi vida si yo hubiera estudiado una licenciatura.
Así que no habiendo más recursos, ni una adecuada orientación para encausar el futuro de nuestras vida mi hermana y yo nos vimos en la necesidad de buscar trabajo, para ayudar al sostén de nuestras propias necesidades, puesto que ambas estábamos concientes en que no podíamos exigir a nuestra madre, de manera alguna los pequeños detalles que hacen de una joven mujer, verse y sentirse bien ante si misma y ante el mundo que está por explorar, como son la ropa juvenil y de moda, los maquillajes apropiados y los pequeños lujos inherentes a esa edad, un perfume de delicado aroma o una hermosa alhaja de bisutería, aunque a decir verdad mi mamá siempre estuvo al pendiente y nunca nos dejó andar mal vestidas o faltas de calzado, pero a veces a una se le antojaba algún vestido de esos que para mamá eran impagables.
Habiendo negociado previamente con nuestra madre la forma y fin que teníamos para ponernos a trabajar, obtuvimos de su parte el ansiado permiso, sin condición alguna, pero lo la certeza de que ella siempre estaría apoyándonos en todas y cada una de nuestras decisiones; que inmenso favor nos hizo con esto, pues aprendimos a ser independientes económicamente a corta edad.
No teniendo la mas mínima idea de cómo y dónde empezar a buscar trabajo, a alguna de nosotras se nos ocurrió comprar un ejemplar de “El Universal”, y que buscar en el “Aviso de Ocasión”, en la sección de “Empleos”, algún lugar que nos conviniera de acuerdo a nuestra edad y conocimientos para trabajar; y dada la escasa escolaridad que teníamos pero la belleza que proporciona la juventud, que aunque este mal decirlo en aquel entonces nos sobraba tanto a mi hermana como a mi, empezamos a buscar empleo como recepcionistas en una empresa de renombre.
Así fue como comprábamos  diariamente el ejemplar del día de este diario y lo leíamos con avidez, buscando entre los avisos publicados un lugar donde empezar a trabajar, pero,  no sólo buscamos empleo, encontramos algo más…
Como esta idea del “trabajo” era entre mi hermana y yo, durante largo tiempo y muy temprano después de comprar el periódico nos dirigíamos al restaurante “Vips” de la Avenida Insurgentes Norte, también conocido como “Vips de Ferrocarriles”, pues ahí se encontraba la estación del Ferrocarril, que en aquellos años todavía funcionaba y daba servicio a muchas personas humildes que tenían la necesidad de viajar, pues el costo que tenía era no sólo muy razonable sino tal vez hasta económico, como dato curioso hace tiempo desaparecieron los ferrocarriles y hoy son sólo fantasmas en la historia de nuestro México contemporáneo, pero eso es cuestión de otro escrito.
Así que, retomando la anécdota, tomábamos en nuestras manos el ejemplar referido, ordenábamos sendas tazas llenas de café negro, nos relajábamos al mismo tiempo que sacábamos el paquete de cigarrillos y lápices para ir señalando los anuncios que más nos convenían y llamaban nuestra atención, eso si, siempre con deseos inmensos de encontrar ese mismo día el trabajo de nuestros “sueños” que nos permitiera “salir de pobres”.
No tardaban en llegar los cafés ordenados, siempre delante de unas manos solicitas y una encantadora sonrisa de la mesera que ya nos conocía bien, así pues explorábamos los anuncios correspondientes a “Empleos”, tratando de seleccionar los mejores y los que se adecuaban a nuestros deseos, así que según veíamos, algunos quedaban muy retirados de nuestro domicilio, en otros no cumplíamos con los requisitos, otros más el salario que ofrecían era escaso, en varios más el horario era demasiado largo, en fin, no había nada que satisficiera nuestros deseos, y esta lectura diaria de busca de empleo duró mucho tiempo.
Mi hermanaPero entre aviso y aviso, la comunicación entre nosotras dos iba en aumento, así pues, leyendo las diferentes secciones que integran el periódico; en la sección “El Mundo”, con nuestras revolucionarias ideas lo cambiamos muchas veces, siempre mejorándolo desde nuestro punto de vista, en sección “La ciudad” arreglamos la política mexicana de aquellos años, no comprendiendo aún lo que era la “represión”, “guerra sucia”, “halconazo”, etc., tal vez al cobijo de la sección de “sociales” dibujamos en nuestras mentes al hombre ideal, con aquellos hombres exitosos que aparecían retratados, también la casa de nuestros sueños con esas lujosas manciones que aparecían en los artículos destacados en recepciones y banquetes de las personalidades de la época, también delineamos en nuestras mentes los hijos deseados, leyendo la sección “Salud”, y al pasar por “Espectáculos” nos figuramos nos serían presentados los artistas de la época y entre comentario y comentario, tazas de café y humo de cigarrillos… nos conocimos  mejor.
Finalmente a través de las páginas de “El Universal”, no encontré empleo, éste llegó por otros medios y circunstancias, y mucho tiempo después, pero si tuve la gran fortuna de encontrar una hermana ejemplar, con la que puedo platicar amplia y extensamente de cualquier tema, sin temor de ser juzgada equivocadamente, la que siempre ha estado al pendiente de mi y que es mi mejor amiga, mi cómplice, mi compañera, mi paño de lágrimas, la que me aconseja, me atiende y escucha.
Así pues al cobijo del pretexto de “buscar trabajo” encontré al ser humano fino y delicado que es mi hermanaa la que quiero y respeto profundamente. . 

 

Posted: September 25, 2006 Comments (1)

Mi bratz

Hacía mucho que no iluminaba una muñequita, esta me pareció quedó excelente para el concurso, me encanto el efecto, me ha costado horas de trabajo.

bratz concurso 

Posted: September 16, 2006 Comments (0)

Padre Gustavo VI

Nosotros los humanos tenemos, una característica muy especial y es que todo lo filtramos a través de nuestros conceptos religiosos o espirituales, psicológicos o científicos; así como de nuestros cotidianos deseos, preocupaciones y temores. Todo lo escuchamos a través del filtro. Si realmente quieres reflexionar, tienes que desechar todos tus prejuicios, concepciones previas y formas cotidianas de vivir.
Cuando te encuentras en un estado mental receptivo, las cosas se pueden comprender con mayor facilidad. La verdad no es verdad hasta que la descubres por ti mismo, nadie te la puede dar, entonces tienes que descubrirla; y para descubrir es preciso que haya un estado mental en el que exista la percepción directa.
 
— Gustavo pensó por un momento que estaba soñando y propiamente reflexionó;
— Posiblemente todo esto que esta ocurriendo no sea más que un sueño del cuál todavía no despierto y cabe la posibilidad que en realidad todavía me encuentre dormido en mi cama, dentro de la casa parroquial. Y todas estas vivencias no sean otra cosa más que un reflejo de mi subconsciente. Ya que en innumerables veces durante toda mi vida me había formulado la pregunta de cómo sería Dios. ¡Sí, eso debe ser! Ahora solo me queda abrir mis párpados para poder despertar de este hermoso sueño. Y por amor a Dios, no quiero que se me vaya a olvidar esto que he soñado. Lo tengo que tener bien presente para poder reflexionarlo. Y se dijo para sí mismo: Gustavito, ahora abre tus ojos y despiértate, extiende tus brazos y tus piernas.
Gustavo abrió lentamente sus ojos, una esplendorosa luz solar se filtraba entre el encaje de las delgadas cortinas de su cuarto, ni la menor sombra se encontraba presente, más un imponente silencio imperaba en el ambiente.
Dirigió su brazo derecho al buró y aprisionó entre sus dedos el viejo reloj despertador buscando afanosamente las manecillas del reloj: eran las 7:15 de la mañana. Se incorporó de un salto haciendo volar por los aires la colcha y el cobertor.
Sus pies aterrizaron en el frío piso, se levantó y sus ojos analizaron la habitación. Sorprendentemente se dio cuenta que la habitación se encontraba pulcramente limpia. Rápidamente se vistió y salió corriendo de su habitación. Se le había hecho tarde para levantarse; ya los feligreses debían de estar esperándolo en el templo, para escuchar la misa de 7 de la mañana. Por el camino se alisó los cabellos, era seguro que el sacristán “Filemón” le estuviese esperando con su sotana en la mano.
— Todos los días acostumbro levantarme a más tardar a las 5: 30 de la mañana, pero este día me excedí. Tengo que hablar al Seminario para saber a que hora va a llegar el seminarista ó diacono que habían quedado de enviarme.
Súbitamente la puerta de madera que daba acceso al templo se interpuso en su camino, una corriente de aire se dejo sentir en su espalda y la puerta giro sobre sus bisagras. Le extraño este hecho, pero no tenia tiempo para analizarlo, apenas había más traspasado el dintel de la puerta cuando su vista se posó en las personas que estaban arrodilladas en los reclinatorios. Desvió su mirada hacia el altar y sus ojos casi se salen de sus orbitas:
¡Ahí estaba otra persona idéntica a él!, levantando el cáliz hacia las alturas.
¡No, no podía ser cierto lo que estaban viendo sus ojos! Parpadeó varias veces como tratando de borrar esa imagen. Pero así era; ahí estaba su propia imagen, levantando un dorado cáliz hacia el altísimo.
Todavía por un momento pensó que posiblemente era la persona que enviarían del Seminario. Pero… inmediatamente vinieron a su mente los recuerdos de.. ¿Fue un sueño lo que tuvo? o realmente había regresado del más allá.
Sin precipitación alguna, comenzó a caminar hacia el Altar, observó que nadie se percataba de su presencia y cuando hubo llegado al frente de uno de los grandes cirios, sin ninguna vacilación dirigió su mano derecha a la flama amarilla de este.

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15 de Septiembre

Bandera de México 

Estamos a unas cuantas horas para dar el clásico "Grito de Independencia", y aunque en este año no celebraremos la tradicional cena, no quiero dejarlo pasar por alto pues es una festividad que no pasa desapercibida para ningún mexicano, es la ocasión ideal para tomar tequila, comer pozole, tostadas y pambazos, reunirse con la familia como si fuera navidad o año nuevo y pasar un rato agradable.

Algunos más atrevidos irán a verlo al "Zócalo" de la ciudad de México o tal vez a la plaza cívica más cercana a su domicilio, ver los fuegos artificiales y disfrutar los antojitos tradicionales que se venden a las afueras de las iglesias y los mercados.

Así que … ¡VIVA MÉXICO! Ca….nijos emoticon y arriba el norte emoticon

 

Posted: September 15, 2006 Comments (0)

Tutorial nuevo

Desde mi blog hermano, envío nuevo tutorial. "Música en tu web", espero que lo disfruten.

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Padre Gustavo V

No supo qué pensar ni qué decir, estaba desconcertado por la respuesta.
— No esperaba esta respuesta, dijo el padre Gustavo.
• ¿Cómo me imaginabais?, dijo Dios.
— No sé, creía que te presentarías como siempre lo había imaginado.
• ¿Y cómo habíais imaginado, creído que fuera?
— Creí que te me presentarías como un hombre de edad avanzada, de tez blanca, de complexión delgada, de estatura alta, con una larga barba blanca, con ojos azules, tan azules como el cielo, vistiendo una túnica también de color claro; blandiendo en una mano un rayo de luz y en la otra sosteniendo un mundo. No sé, pensé que serías de otra manera. Muchos pintores renacentistas famosos te dibujaban así.
• Mi querido Gustavo, con las más sencillas palabras os contestaré: ¿Puede expresarse con palabras lo indescriptible? ¿Podéis medir algo inconmensurable? ¿Podéis atrapar la brisa en vuestro puño? Si lo hacéis, ¿es eso la brisa? Si medís aquello que es inconmensurable, ¿es eso lo real?
— ¡ Gracias a Dios que me lo explicaste en palabras sencillas!, ¿Cuales serían las complejas?
• ¿Qué es la más grande que puede concebir vuestra mente?
— El Infinito del Universo
• Pues bien, ese concepto de infinito, multiplicadlo por un número infinito… Eso es una parte ínfima de lo que yo soy, ésa es mi esencia, eso es una fracción infinitesimal de la materia de lo que me compongo. ¿Comprendéis entonces mi proporción?
— ¿NO!
• Gustavo, Dios no es cosa de la mente, surge mediante la reflexión de uno mismo; sólo llega cuando hay virtud, es decir, libertad. Sólo cuando la mente está complacida, serena, sin ningún proceso de sí misma, sin la proyección del pensamiento, consciente o inconsciente, sólo entonces se manifiesta “Lo Eterno”.
— Dios… ¿Hablas de que no debemos de pensar, para que te manifiestes?. No sería más fácil rezar?
• Una persona que suplica, que implora, que persigue ser encauzada, podrá encontrar lo que busca, pero no será la verdad.
 Lo que interpreta será la respuesta de su propia mente inconsciente, proyectándose en el consciente.
 Mediante la oración, la disciplina, la repetición y cosas similares, podéis producir cierta serenidad; pero eso es simplemente adormecimiento y reduce la mente y el corazón a un estado de hastío y cansancio.
Con esto se narcotiza la mente; y la salvedad, que llamáis concentración, no conduce a la realidad.
 Lo que aporta comprensión es el conocimiento de uno mismo.
— Dios mío; me encuentro muy confuso con lo que esta ocurriendo. ¿No seria posible, que como me dijiste anteriormente serenara mi espíritu y mi mente, para poder entender en su plenitud lo que me dices?
• Mucha razón tenéis, Gustavo y por eso mismo te propongo que vos elijas donde desearías estar.
— Si no es mucho pedirte, me gustaría mucho dar un vistazo allá de donde vengo.
• Me parece correcto, sin embargo, lo haremos unos días antes del momento en que vinisteis a este lugar.
— ¿Cuál es la razón Dios mío?
• OS TENGO RESERVADO UN PLAN MUY ESPECIAL PARA VOS.

Posted: September 14, 2006 Comments (0)