Tesoros perdidos
Hace poco menos de dos meses que cambié de residencia de Coacalco, Estado de México, al Distrito Federal, con ello, vuelvo a vivir en el lugar donde nací, vuelvo a sentirme de cerca con mi familia, con mis raíces.
No hace mucho también me fueron devueltas por mi sobrina Tanya del Ángel, unas cintas donde están las grabaciones que mi mamá guardaba celosamente, tal vez algunas de ellas nisiquiera las hemos oído ni mis hermanos ni yo, otras, si tengo conocimiento de lo que guardan, para mi ha sido un tesoro auditivo restituido de buena fe. Gracias por devolverme parte de mis recuerdos, tal vez parte de mi historia.
Sólo hay un pero… tan difícilmente como fue el volver a poseerlas, también es el volver a escucharlas, la vieja grabadora de carrete abierto marca philips no funciona, me siento como una loca desesperada de tener el tesoro en las manos y no tener la llave para abrirlo.
Si alguien me llega a leer y posee entre sus curiosidades de viejos y usados una grabadora similar, prestenméla para poder digitalizar estos audios y volver a escuchar a mi madre, a mi abuelita, a mis hermanos cuando eran unos niños y a mis tíos y demás parientes.


