tradiciones familiares

Este mes que fue de cumpleaños, vino el recuerdo de aquellos en los que era una niña y me festejaban en casa de manera poco común, no he sabido que nadie más celebre así a sus seres queridos.
El día del cumpleaños, me despertaban muy de mañana al canto en viva voz de mi mamá, mi abuelita y mis hermanos o bien acompañados por un disco de Pedro Infante, entonando las famosas "Mañanitas", con un volúmen superior al que comúnmente se escuchaba la música en casa; con los ojos aun cerrados y sintiendo el regocijo más grande de los últimos trescientos sesenta y cuatro días (léase cumpleaños anterior), empezaba a recibir los abrazos y los buenos deseos de mi abue "Gelo", de mi mamá (mami yoya) y de mis hermanos Doris y Arturo, al momento siguiente había que levantarse y bueno en mi caso, con mucho frío, porque nací en el mes de octubre, llegar al antecomedor y empezar a disfrutar de la taza de "chocolate" calientito que estaba sobre la mesa.
Lo "sui generis" de este chocolate consistía en que era servido en un platito con una taza de chocolate calientito y humeante, sobre un mantelito de tela, humilde pero limpio, pero lo verdaderamente interesante era el "misterioso" platito y su contenido.
El susodicho platito era adornado con flores de bugambilia y en el centro se encontraba una deliciosa taza con espeso y delicioso chocolate humeante y calientito, pero… lo interesante estaba por venir… debajo del platito había una sorpresa consistente en un billete que cuidadosamente era escondido a manera de que no sobresaliera el borde del mismo como sorpresa y obsequio para el comensal cumpleañero del día.
Vaya! era empezar el día con el pie derecho, tener unos pesitos en la bolsa para gastarlos a placer no era de todos los días.
Aquí no terminaba mi cumpleaños, mi abuelita me hacía de comer el delicioso "mole verde" que siempre tanto me ha gustado y por la tarde noche para rematar, nunca faltó el pastel para compartir en una merienda familiar.
Vaya que tiempos aquellos y que excelente memoria de mi parte, benditos cumpleaños que me hicieron conocer la dicha y la felicidad de saberme amada por mi familia…






